
Gobierno incapaz de atender las demandas indígenas
Hace algunos días presentamos un análisis de los puntos del Acuerdo entre el gobierno central y la marcha indígena, con la esperanza de que ese hubiera sido el paso que diera fin a una medida de protesta que, dada la férrea militancia de algunos sectores con el oficialismo, como, por ejemplo, los cocaleros colonizadores del Chapare, podría desembocar en un trágico enfrentamiento entre ciudadanos, que nadie desea.
La marcha indígena no es más que la continuación de las constantes desinteligencias entre un Estado que durante casi doscientos años ha pretendido conformarse y consolidarse, y unos sectores indígenas que hasta ahora no encuentran su lugar en él.
Lo curioso es que entre las muchas demandas de los indígenas, hasta ahora no se logra insertar la de contar con propiedad real sobre sus territorios. Las TCO's con las que cuentan estas comunidades, no son más que un certificado del territorio que abarca el lugar por donde han vivido milenariamente, sin posibilidades de defensa contra los avasallamientos de colonizadores cocaleros tratando de extender sus cultivos de coca, sin posibilidades de utilización de estas tierras para la solicitud de créditos productivos, ni para la compra/venta, ni para la explotación de recursos naturales.
Toda esta imposibilidad, dada por la ausencia de las cualidades que implica la propiedad privada real, impide que los indígenas puedan trabajar, por sí mismos, en emprendimientos productivos y empresariales que les ayudarían a resolver su principal problema, que es el de la pobreza y el aislamiento del mundo moderno.
El Economista Hernando de Soto ha realizado extensos estudios sobre casos reales, que le han servido para demostrar que el principal problema a resolver para eliminar la pobreza, es el de otorgarles derechos de propiedad a quienes sufren tal tragedia.
Entre los varios ejemplos, el de los indígenas de Alaska, antaño tan pobres como los bolivianos, y hoy convertidos en empresarios prósperos al punto de ser millonarios, es uno de los paradigmas que apoyan las teorías de Soto.
El Abogado y Filósofo cochabambino, Luís Christian Rivas, tanto en Propiedad privada para los indígenas, como en Empoderamiento indígena, hace énfasis en el hecho de que el problema de las comunidades bolivianas y su solución, pasan por la carencia de derechos de propiedad que urgentemente necesitan y que debería ser una de sus principales exigencias.
Esperamos que, tarde o temprano, los indígenas asuman esta realidad completamente, y dejen de exigir acciones y medidas gubernamentales que, más allá de otorgarles algunos privilegios y beneficios a corto plazo, no van a solucionar sus problemas de fondo.
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