Andrés Soliz rada - Hacia lo interculturalLa aguda polarización existente en el país se debe a la opresión imperialista y los resabios del colonialismo interno que, paradójicamente, se acentuó con la fundación de la República al mantener el tributo indigenal, convertir a las comunidades en latifundios y en semiesclavos a los comunarios. Las protestas fueron respondidas con masacres y los acuerdos políticos con traiciones, como la que protagonizó Pando contra Willca en la Guerra Federal de 1899.
Oscar Peña Franco - Los crímenes de UncíaEl principio de toda sociedad civilizada, su cimiento irreemplazable, es el respeto a los derechos esenciales con el derecho a la vida como el primero entre todos. En ausencia de esa norma, el caos impera por doquier y la anarquía se hace cargo de la vida. En medio social semejante, desaparece todo vestigio de solidaridad, los reglamentos de la convivencia se hacen trizas y la justicia se convierte en excusa para consumar abusos.
Francesco Zaratti - Respuesta (apócrifa) de Benedicto XVIAmadísimo hijo: desde mi niñez, mis padres me enseñaron, junto a las oraciones y al temor de Dios, a ser consecuente con mis creencias. Por eso, a tiempo de leer, con sorpresa e indulgencia, tu carta dirigida a mí, pero entregada a los medios, te envío mi respuesta con los mismos mensajeros. Si nuestra Iglesia tiene problemas, es porque nada de lo humano le es ajeno.
Hernán García Prada - Los colorados de BoliviaDentro de la abigarrada historia de Bolivia, en sus guerras internacionales adversas, surgieron episodios trascendentales que matizaron de heroísmo los hechos. Ingavi, Avaroa en Atacama, el Alto de la Alianza y la epopeya de Boquerón son páginas que preservan el honor nacional y muestran el temple del boliviano como soldado. Mayo, con el grito de libertad de Chuquisaca y el episodio de las Heroínas de la Coronilla, es el mes de los Colorados de Bolivia, 26 de mayo de 1880.
Ramón Rocha Monroy - Historia triste de La CoronillaEn La Coronilla fue erigida una ermita donde se honraba la fiesta de San Sebastián. Seguramente era ya un sitio sagrado antes de la Conquista, una huaca prehispánica, pues es una colina que domina todo el valle de Cochabamba, y por eso la Iglesia erigió allí una capilla donde se festejaba ruidosamente al santo mártir.