Estado de las deudas del paísSomos un país pobre y como tal debemos obrar. Creer que somos ricos por haber aumentado las reservas es quimérico, fantasioso o, más claro, demagógico. Lo práctico, real, honesto y responsable es actuar con la verdad y, en economía, no hay más honestidad que la transparencia en el manejo de todos los negocios del Gobierno que, en nombre del Estado, realiza tanto con organizaciones internacionales de crédito como con bancos y otros.