







La vida pasa. Podemos vivir en el pasado, en el futuro -- o en el presente. Es nuestra decisión.
Podemos vivir como victimas de las realidades generadas por otros seres humanos, otras naciones, otras fuerzas -- o podemos decidir esforzarnos por entender a la realidad como es, tomando conciencia de nuestro lugar en esta vida y de la libertad real que tenemos para ser co-creadores de la realidad y del destino.
Podemos acceptar que nos guíen personas sin conciencia que no entienden el poder de las percepciones, emociones, conceptos, decisiones y otros intangibles que llevan dentro de si. O podemos tomar conciencia de lo que realmente motiva a las personas que dicen querer gobernar -- y de nuestras propias motivaciones, de nuestro propio mundo interior.
Como seres libres, autonomos, independientes, es nuestro derecho -- y nuestro deber -- tomar conciencia del mundo interior y asumir el liderazgo de nuestras propias vidas y la de las comunidades y de la sociedad en la que vivimos.
¿Puede la democracia funcionar en una nación donde los ciudadanos no toman en serio a la ética, la conciencia, el mundo interior? ¿En una sociedad que no da valor al paso del tiempo?
¿Puede existir una democracia viable si gobernados y gobernantes no toman conciencia de la estructura de la realidad y del valor estratégico del tiempo?
Esperamos tus comentarios:
¿Existe una relacion directa entre democrácia, conciencia, ética y tiempo?